24/11/19

Casa Museo Ernesto Sabato, Santos Lugares

Busqué la ocasión de quedarme en Buenos Aires por un par de días antes de aterrizar en Puerto Iguazú, fue el pretexto ideal para visitar Casa Museo Ernesto Sabato. Estando ya en Buenos Aires, se hizo imprescindible el sábado de octubre que escogí para esta suerte de peregrinaje a Santos Lugares, me di el gusto de caminar en el barrio que otrora fue un descampado del Conurbano bonaerense y que se volvió residencial y poético durante los 65 años que el maestro vivió en él. Fue todo un viaje a pie, en  microbús y  tren, para imbuirme del  ambiente íntimo del genial escritor de Rojas quien, a mi entender y criterio, creó la más potente trilogía novelística en lengua española, saludable  y vigente aún en medio de estos tiempos de desolación tecnolátrica. Gracias Luciana Sabato y Guido Sabato -hijos de Mario y nietos de Ernesto y Matilde-, por abrir las puertas de los dos estudios literarios, de la biblioteca personal (más de tres mil tomos), del taller de pintura… Sí, estuve donde escribía, pintaba y filosofaba el Caballero de Santos Lugares.


Estatua de Ceres en el jardín posterior


Estudio primero del escritor





Rincón de la biblioteca

Estación ferroviaria de Santos Lugares

Documental de Mario Sabato sobre su padre Ernesto
Nietzsche por Sabato
Estudio segundo del escritor y can en reposo