25/9/19

Bosque primario andino de Pasochoa

Lo poco que resta del bosque primario andino está bien representado en la caldera del volcán Pasochoa, se llega al filo del abismo verde entrando por el refugio de vida silvestre que se ubica en las estribaciones bajas de la cara occidental de la montaña. De los predios de la reserva Pasochoa parte la vía dilatada y sinuosa a la cumbre del volcán, ruta que requiere un mínimo de ocho horas a nueve horas de dura caminata que incluye ascensión con un tramo de escalada y el fatigoso descenso, esta ruta exige mucho esfuerzo y paciencia extrema al montañero, siendo la bajada la que cobra peaje mental y físico cuando se arriba al cuarto final del trayecto entero, y es precisamente el atravesar el túnel vegetal del bosque primario andino. No se diga cuando se desciende con el empuje brutal de gélido aguacero, entonces la belleza bucólica de senderito cantarino se esfuma y estamos ante una suerte de tobogán de barro ahíto de raíces saponáceas que maldecimos. Esto último es para cotejar con la caminata por el tupido bosque que anima a las fotos que escogí para este artículo, estas instantáneas no pertenecen al tipo de jornadas extremas del montañero, sino a una visita exclusiva al túnel vegetal para regocijarme con sus parajes sin la presión propia del conquistador de lo inútil al que admiro y respeto porque me exime de ir a la cumbre de la cóndor sobreviviente Albertina; su experiencia en la altitud dejó abiertas las puertas de la percepción del pasado entre nubes en función de contrastar con el presente boscoso.