March 26, 2012 | Author: Juan Arias B Leído 10443 veces |
“Yo te neutralicé con premeditación y alevosía, pero tú te encargaste de criar en este mundo a tu fatal amorrr..., a la criatura que te sobrevivió porque de alguna manera teníamos que poner coto a tu apogeo viril, al que me arrastraste siendo tú el principal cómplice y encubridor...”. Está fresquito, Beltrán huele a menta silvestre y a setas comestibles nacidas de hojarasca de arrayanes. Recién, por la mañana, leyó de las crónicas de cierto caminante, de alguien que podría ser nuestro contemporáneo pero también un cazador recolector de los albores del Homo sapiens metafísico, que decía cobraba un ciervo estrictamente para su sustento de semanas de proteína animal, y, ese ungulado sacrificado, al ser destajado, expelía aromas a bosque de coníferas, donaba perfumes de especies brotadas de la rugiente madre Tierra. ¿Religiosa coincidencia...?

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March 01, 2012 | Author: Juan Arias B Leído 10890 veces |
Doña Fátima venía preparada para manejar este momento cimero de su existencia, había hecho cursos de primeros auxilios y está fungiendo de eventual voluntaria en la brigada de emergencias del 911, allá por la apiñada barriada popular que guardó el nombre original de la zona, cuando abrigaba festivos verdes, Pampas del Dorado. El voluntariado social es un ejercicio humanitario que la redime, allí se familiarizó con las escenas violentas, incorporándose a los hechos de sangre como un ángel salvador. Ella adquirió su propio equipo portátil de reanimación, lo tiene a mano en el vestíbulo para salir disparada el rato que la doctora Digmary la recoge en la ambulancia Pegaso.

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February 15, 2012 | Author: Juan Arias B Leído 9522 veces |
Beltrán se excusó de razonar con lo inesperado aceptándolo cual don. La atrocidad que cometió con doña Fátima por su engaño al negarle un legítimo heredero, despertó a la mujer superalfa, a la depredadora innata, que habitaba en lo más recóndito del monasterio de la marmota que soñaba con criar a un ser puro corazón, y de ahí partir para crear una raza de ángeles primordiales. Ella, aparentemente frágil e inútil para resolver problemas mundanos, se erigió en el ser guerrero que había desconocido tanto como al Beltrán agresor.

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January 18, 2012 | Author: Juan Arias B Leído 8450 veces |
Beltrán, abrió la puerta de un puntapié tras desactivar el dispositivo de seguridad que le permite entrar a paso de hombre-bestia a su hogar. Parado en el lujoso y amplio vestíbulo de la mansión ecológica, botando lejos el acolchado maletín ejecutivo fabricado para resistir maltrato inmisericorde, dio otra patada de espaldas para el portazo que inaugure el futuro que tiene frente a sí en la arena de Eros. “¡Doña Fátima, mi amorrr...!”, aulló arrojando saco y corbata por los aires. “¡Mi tumbadora, mi amorrr...!”, insistió arrastrando las eres del montañés con deleite, echando fuera de sí pantalón, zapatos e interiores, aireándose para las buenas tardes que prodiga a su mujer.

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