March 28, 2009 | Author: Juan Arias B Leído 6105 veces |
Esta sentencia nietzscheana se hizo realidad lapidaría en la era del hedonismo europeo y el sueño americano. El señor que predijo el consumismo exacerbado del mono pensante, también lo hizo con los holocaustos que desató el racionalismo a ultranza; los mayores criminales del siglo XX fueron razonables por antonomasia: querían un mundo feliz. Nietzsche, antes del colapso en Turín, se topó con un sujeto que azotaba a un caballo, este noble animal soportaba la paliza entre el sudor de su cuerpo y el terror de sus ojos desorbitados, entonces procedió a quitarle el látigo al verdugo y abrazando al equino, sollozante, le pidió perdón por la especie bípeda que inteligentemente se traga a todas las demás especies del orbe.

Categoría: Mini-ensayo  |  |