22/5/19

El Túnel


El Túnel, no fue el abreboca de la novelística de Ernesto Sabato, sino el golpe de timón que cambió el rumbo de mis días en la vieja Europa, cuando cumplía con la tarea claroscura de hacer ese viaje hacia el fondo de uno mismo, en esto consistió cruzar el charco y ver algo más transcurriendo la veintena. Caminando en las calles enfiestadas por las cafeterías que pululan en el centro histórico de Madrid, fui presa de la paranoia de Juan Pablo Castel, era como si el túnel del pintor lo hubiese tomado yo también, con la salvedad que no habría un crimen pasional en ciernes porque leyendo, como en los sueños, uno puede cometer crímenes sin castigo, tal cual los creadores de novelas cimeras que en su cotidianidad rayan la santidad y en sus ficciones son victimarios.  A Juan Pablo Castel, pintor reconocido, la suerte -groso modo- le sonreía hasta que fue presa de celos enfermizos, esto debido a que se le ocurrió que podía tomar un atajo a la felicidad conviviendo con el objeto de su deseo, María Iribarne.

Cierta anécdota de un lector de El Túnel -que encontré en el ciberespacio, de paseo por la galaxia sabatiana-, cuenta que éste había concluido de leer la novela y que se hallaba conmocionado por el crimen horripilante de Castel, alguna razón lo tenía trasladándose en un taxi a no se sabe dónde por las arterias viales de la megalópolis de Buenos Aires y, parándose el auto en un semáforo en rojo, coincide a boca de jarro con el mismísimo doctor Sabato, él también de pasajero del taxi contiguo. Impulsado por recóndito resorte existencial abre la ventana y le inquiere al escritor “por qué Allende le grita a Castel ¡insensato!”. La respuesta lacónica del maestro fue: “ya te vas a dar cuenta de ello”, o algo semejante. No conozco si el lector de la anécdota encontró lo que buscaba, yo sí creo estar enterado del motivo de Allende furioso recriminando a Castel, ¡insensato… insensato!, fue después de haber retornado lento y parsimonioso a las dos novelas que cierran la trilogía del Caballero de Santos Lugares.